Lectura del Apóstol San Pablo a los Gálatas:
5, 1. 13-18
Hermanos:
Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y
no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación, hermanos, es la
libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo;
antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la
ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si
ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse.
Los
exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no
se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en
contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y
esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querrían
hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la
ley.
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